miércoles, 6 de noviembre de 2013

Tipos de motivacion


Como ya hemos visto en artículos relacionados la motivación personal es el motor que impulsa a los individuos a alcanzar las metas u objetivos que se han propuesto.

Para entender mejor el origen de la motivación veamos el siguiente ejemplo:

Puedes estar motivado a construir una casa por una sensación de placer, puedes huir de una serpiente por miedo, tal vez  le des dinero a un mendigo para evitar la culpa, o cuando compras un regalo a un amigo lo haces por  la satisfacción que experimentas al hacerlo. Estos ejemplos ilustran como las emociones son la fuerza que motiva la acción.

Basado en esto las personas pueden tener una motivación personal positiva o negativa.
La motivación positiva
Es la que lleva a hacer algo por el deseo de superación (desarrollo personal), por un sentimiento de aceptación de los valores intrínsecos en esa acción o porque la acción producirá una recompensa, ya sea externa (un premio) o interna (la gratificación que produce el realizar bien una tarea).

En un ambiente de trabajo cuando se recurre a la motivación positiva las personas tienden a trabajar más, por menos dinero, y en condiciones más duras porque se sienten apreciados y felices, como un beneficio adicional los empleados felices promueven clientes satisfechos, prueba de ello es que generalmente uno prefiere comer en un restaurante donde los empleados te atienden con una sonrisa y todos parecen felices, a uno donde todos están mal humorados y estresados.

La motivación negativa
Es aquella que genera la acción porque las personas tienen miedo a las consecuencias que puede acarrear el no hacer algo o por sentirse culpables.
Actuar por miedo significa que lo haces bajo la presión de perder algo, la amenaza de perder alguna cosa: tu medio ambiente, tu dinero o tu vida. El miedo fue durante mucho tiempo un mecanismo de supervivencia fantástico, y que ocupaba un buen lugar en nuestro kit de supervivencia en la antigüedad. Era el miedo lo que hacía que el más débil corriera a esconderse cuando tenía una amenaza real cerca.

El miedo en la actualidad es una motivación negativa útil, por ejemplo, si te estás bañando en un río y ves un cocodrilo, así a través del miedo te apartarás de esta posible amenaza, sin embargo, en un ambiente laboral al contrario de la motivación positiva, si se utiliza la motivación negativa produce desánimo en los empleados, alta rotación de personal y en ocasiones puede originar represalias por parte del personal que se traduce en robos y destrucción de bienes. La motivación negativa no es un buen método para impulsar acciones en la personas por un largo período de tiempo.

Otro ejemplo para ilustrar la importancia de la motivación negativa, es cuando haces algo malo que hiere profundamente a un amigo, y te sientes culpable por ello, esa motivación negativa te servirá para corregir la injusticia que cometiste. En este caso la motivación negativa es la correcta. Pero ¿cómo decidir cuál es la motivación personal correcta?  El sentido común es el que debe privar al final, pero el primer paso debe ser escuchar tus emociones para que te sugirieran la acción a seguir.

Ahora veamos un ejemplo donde la motivación negativa no es buena: tratar de obtener buenas calificaciones en la escuela por miedo a que tus padres te castiguen o que la sociedad te tilde de vago, en vez de hacerlo por la satisfacción que obtienes al ser una persona productiva y hacer un trabajo bien hecho.

Para evitar vivir la vida con frustración y dolor, deberíamos estudiar guiados por la motivación personal egoísta de querer alcanzar nuestro propio placer al ser productivos, en vez de vivir bajo  la motivación negativa, del sentido del deber o del miedo a las represalias si no estudiamos.

Por lo tanto, mientras que la motivación negativa es buena en muy pocas oportunidades en nuestra vida, la motivación positiva debería guiar la mayoría de nuestros actos. Dar porque te hace sentir bien, comer porque sabe rico y te sientes satisfecho y reír porque eres feliz.

Te propongo un ejercicio, te animas? Sólo por un día, trata de que tu motivación personal esté guiada exclusivamente por emociones positivas, bloquea todos los sentimientos negativos y evita a todas las personas y situaciones que te causan estrés. Después que termine ese día te sentirás tan bien que incluso querrás probar el ejercicio al día siguiente y después otro día más. Si eres positivo y mantienes en todo momento una motivación positiva tu vida cambiará.

Ten presente que la felicidad y el miedo no pueden convivir dentro del mismo individuo. Cada vez que tienes miedo, estás dando toda tu atención y energía al peligro potencial, tu cerebro más primitivo te ordenará que enfoques toda tu energía en sobrevivir, y por esa razón no tendrás energía suficiente para alimentar la felicidad.

Motivacion positiva y negativa

Vamos a ver algunos tipos de motivación y poner algunos ejemplos sobre ellos. En concreto, veremos la motivación intrínseca / extrínseca, la motivación positiva / negativa y la micromotivación / macromotivación.
  • Motivación intrínseca: es debida a factores intrínsecos o del entendimiento personal del mundo. Se evidencia cuando el individuo realiza una actividad por el simple placer de realizarla, sin que nadie de manera obvia le de algún incentivo externo. Algunos autores distinguen entre dos tipos de motivación intrínseca: uno basado en el disfrute y el otro en la  autoexigencia.
    Un buen ejemplo de motivación intrínseca puede darse en los estudiantes, un modelo que lleva tres décadas de estudio y aún se sigue desarrollando. Se piensa que los estudiantes están más predispuestos a experimentar la motivación intrínseca si ellos:
    • Atribuyen sus resultados educativos a los factores internos que pueden controlar, por ejemplo la cantidad de esfuerzo que invirtieron y no una “habilidad o capacidad determinada”.
    • Creen que pueden ser agentes eficaces en el logro de las metas que desean alcanzar, es decir, si creen que los resultados no son determinados por el azar.
    • Están motivados hacía un conocimiento magistral en vez de un aprendizaje maquinal que puede servir para aprobar.
  • Motivación extrínseca: es debida a factores extrínsecos o incentivación externa. Aparece cuando lo que atrae no es la acción que se realiza en sí sino lo que se recibe a cambio de la actividad realizada.
    Tradicionalmente, la motivación extrínseca se ha utilizado para motivar aempleados mediante recompensas tangibles (pagos, promociones… o castigos) y recompensas intangibles (elogio en público). Con la transición de economías de ‘cadenas de producción‘ a ‘prestación de servicios‘ la importancia de la motivación extrínseca radica en:
    • Cuanto más se distancian los trabajos de ser los típicos de una línea de montaje, más difícil se hace medir la productividad individual.
    • En tanto que la motivación intrínseca no se basa en incentivos económicos, es barata en términos monetarios pero cara en tanto que las recompensas inherentes de la actividad deben ser internalizadas antes de que puedan ser experimentadas como una motivación intrínseca.
    Sin embargo, la motivación intrínseca no es la panacea para la motivación de los trabajadores. Entre los problemas se incluye:
    • Para muchas actividades con viabilidad económica puede ser imposible encontrar suficientes individuos motivados intrínsecamente.
    • Incluso los empleados con motivación intrínseca necesitan comer. Otras formas de compensación se hacen necesarias.
    • La motivación intrínseca es fácilmente destruida. Por ejemplo, una motivación extrínseca adicional tiene un impacto negativo en la motivación intrínseca en muchos casos (el percibir un reparto externo de incentivos injusto agrava la situación).
  • Motivación positiva: es un proceso mediante el cual el individuo inicia, sostiene y direcciona su conducta hacia la obtención de una recompensa, sea externa (un premio) o interna (la gratificación derivada de la ejecución de una tarea). Este resultado positivo estimula la repetición de la conducta que lo produjo. Sus consecuencias actúan como reforzadores de tal comportamiento.
  • Motivación negativa: es el proceso de activación, mantenimiento y orientación de la conducta individual, con la expectativa de evitar una consecuencia desagradable, ya sea que venga del exterior (un castigo) o del interior de la persona (un sentimiento de frustración). Este resultado negativo tiende a inhibir la conducta que lo generó. Sin embargo, las modernas concepciones gerenciales no consideran recomendable la utilización de la motivación negativa (la amenaza, el miedo) y, por lo general, proponen el castigo como último recurso para enfrentar conductas no deseadas.
  • La micromotivación: es el proceso mediante el cual las organizaciones crean un conjunto de incentivos materiales, sociales y psicológicos, para generar en los trabajadores conductas que le permitan satisfacer sus necesidades y alcanzar las metas organizacionales. Es un intento particular para incrementar los niveles de esfuerzo esperado en el trabajo y, con ellos, los niveles de satisfacción y desempeño individual. El enriquecimiento de los puestos, los planes de incentivos salariales y las políticas de ascenso forman parte de esos intentos.
  • La macromotivación: es un proceso, por lo general no planeado, mediante el cual la sociedad transmite ciertos mensajes que el individuo internaliza y que le permiten formarse una idea sobre sí mismo y sobre el trabajo, ideas que influencian seriamente los niveles de motivación individual.
Cuando la macromotivación está alineada con la  micromotivación se potencian las iniciativas motivadoras de las organizaciones. Cuando el conjunto de valores de la sociedad tienen una dirección distinta a la de la micromotivación, los esfuerzos tienden a anularse. Una sociedad, por ejemplo, que privilegia el ocio y que considera el trabajo como un castigo, obstaculiza los esfuerzos que cualquier organización realice para elevar los niveles de motivación de sus integrantes.